Maria Massanet y Cristian Martínez posan en las instalaciones de la Fundación Asnimo. | T. Ayuga

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La alegría por el ascenso del Fundación Asnimo de Bunyola a la Liga Femenina 2 ha dado la vuelta al país a través de las redes. Además de por el mérito deportivo del equipo que dirige el carismático Jordi Fernández, por la imagen que acompañó a la celebración de las jugadoras sobre la pista, una vez consumado el objetivo en Málaga.

En ese momento, el segundo entrenador, Cristian Martínez, se desmarcó del resto del grupo y reclamó la presencia de su pareja, la alero Maria Massanet. Con la complicidad de un reducido grupo de compañeras, muchos ya se imaginaban la que se avecinaba.

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Arrodillado sobre el parqué, Cristian emocionó a todos con una petición de mano a la que su pareja no pudo resistirse. «Iba un poco sobre seguro», comenta con una amplia sonrisa el segundo del Fundación Asnimo, junto a su pareja, futura esposa... Y madre, pues ambos esperan con alegría e ilusión a su primogénito. «Ya teníamos pensado casarnos, pero creí que era el momento adecuado. Eso sí, nos imaginábamos jamás esta repercusión», confiesa Cristian, sorprendido por el eco que tuvo el vídeo y las fotos que corrieron por las redes sociales la tarde del sábado. «El móvil fue una locura», aseguran al unísono, agradeciendo que ese gesto «sirviera para dar visibilidad a la vez que lo que conseguimos en la pista», comentan.

Cristian (27 años) y Maria (31) se conocieron en Barcelona. Él entrenaba un equipo y el baloncesto les unió mientras ella estudiaba arquitectura. De eso hace ya seis años, y el equipo Fundación Asnimo -él trabaja en esa entidad- les permite disfrutar juntos de nuevo de aquello que les unió y les permitirá disfrutar de la nueva categoría.

Superación

Y es que el baloncesto es algo más que un deporte para Maria, diagnosticada de esclerosis múltiple y a la que esta modalidad le ha permitido «ganar en calidad de vida» y convivir con esta patología. «Yo he vuelto a jugar y mi caso y experiencia pueden servir de inspiración y ayuda para otras personas que viven esta situación», comenta Maria, que pretende seguir pisando las pistas tras su futura maternidad y confiesa que resulta «difícil» esconder su sorpresa por «tanta emoción en tan poco tiempo». Esta petición de mano era algo «que no esperaba en ese instante... Pero cuando ví a María (España) que hacía callar a la gente durante la celebración del ascenso, me lo temí. Y tenía claro que la respuesta iba a ser ‘sí’», asegura. Maria y Cristian todavía no tienen fecha para el enlace. Pero allí estará el equipo del ascenso. Y la pedida.