Johnson señaló este lunes que el Gobierno seguirá de cerca la situación epidemiológica. | Reuters

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Políticos, médicos y sindicatos británicos han advertido este martes del riesgo de levantar las restricciones en Inglaterra, como el uso de las mascarillas, a partir del próximo día 19 a pesar de la propagación de la variante delta.

El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció este lunes que, si todo avanza según lo previsto, el 19 de julio se eliminarán las restricciones contra la covid en Inglaterra, por lo que llevar mascarilla o mantener la distancia personal serán opcionales.

El Ejecutivo consideró que esta decisión se toma por el avance del plan de vacunación en el Reino Unido, donde el 86,1 % de la población adulta ha recibido la primera de las dos dosis del preparado contra la covid y el 64 % de los adultos las dos.

Johnson señaló, no obstante, que el Gobierno seguirá de cerca la situación epidemiológica y mantendrá un fuerte control de las fronteras para evitar la entrada de nuevas variantes.

El anuncio ha sido recibido con inquietud por parte del líder laborista, Keir Starmer, primero de la oposición británica, que calificó el plan del Gobierno conservador de «peligroso» y pidió mantener alguna protección, como las mascarillas, sobre todo en los lugares cerrados o el transporte público.

El sindicato Unite, que representa a los trabajadores del transporte público, consideró que sería un «acto de grave negligencia por parte del Gobierno» suprimir el uso de las mascarillas en el transporte público dentro de dos semanas.

El Gobierno comunicó el levantamiento de las medidas cuando se registra a diario un alza de los contagios en el Reino Unido, donde ayer se registraron 27.334 nuevos casos y otras nueve muertes.

Las otras regiones británicas - Escocia, Gales e Irlanda del Norte - mantienen diversas restricciones.

El experto Calum Semple, de la Universidad de Liverpool, dijo a los medios que la decisión del Gobierno es un «riesgo calculado».

«Tenemos buenos datos ahora que indican que estamos rompiendo gradualmente el vínculo entre los contagios en la comunidad y casos graves en el hospital», señaló Semple.

«Puntualizaría que, al mirar anoche los datos, el 88 % de la gente hospitalizada, por lo que veo, no ha sido vacunada o ha recibido el preparado pero no ha tenido la oportunidad de desarrollar inmunidad», indicó.