La policía ante el hotel COVID de Palma. | M. À. Cañellas

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Inmaculada Romero es la madre de una joven sevillana que lleva aislada en el hotel COVID de Palma desde el pasado 27 de junio. La progenitora, junto con otros padres, denuncia falta de información y un protocolo «tardío y desproporcionado» en el caso de los estudiantes de viajes de estudios.

La madre cuenta que su hija llegó el pasado 23 de junio con una PCR negativa realizada en origen junto con un grupo de viaje de estudios. Tras varios días de actividades, empezaron los rumores por el confinamiento debido al macrobrote originado entre jóvenes de varias comunidades. «El domingo 27 por la tarde llegó la Guardia Civil y varias ambulancias al hotel de s'Arenal y los traslado a todos los estudiantes al hotel COVID, pero sólo a ellos los monitores con los que iban se quedaron allí», explica Romero.

La progenitora reconoce que los jóvenes estuvieron en contacto con otros positivos, sin embargo asegura que el protocolo de aislamiento no ha sido el correcto y lo tilda de «tardío y desproporcionado». Según la experiencia de su hija se mezclaron en habitaciones estudiantes que habían dado positivo con negativos, antes de obtener los resultados de una PCR. «Metieron a mi hija y a una amiga en una misma habitación el primer día con una prueba de antígenos negativa, al día siguiente la amiga dio positivo y llevaron a mi hija con otra chica de Córdoba. Mi hija también dio positivo», explica. Y añade: «Han ayudado a expandir el virus dentro del hotel».

Romero denuncia la falta de información hacía los padres por parte de las autoridades de Baleares. «Estamos preocupados. Se han hecho cargo de los negativos, pero los positivos siguen en el hotel, algunos son menores, y nadie se hace cargo de ellos. Muchos no habían viajado nunca solos y ahora tienen que volver», asegura la madre.

Por el momento, los jóvenes sevillanos podrán regresar el próximo día 9 de julio tras haber realizado la cuarentena en el hotel y no tener síntomas de COVID durante los tres días antes. «Es la previsión, pero todavía hay mucha incertidumbre», lamenta la madre.