El presidente del PP, Pablo Casado, durante su intervención en el décimo quinto Congreso del Partido Popular de la Comunitat Valenciana (PPCV). | Kai Försterling

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El Govern balear dejará de ingresar entre 500 y 600 millones de euros al año con la propuesta de nuevo modelo de financiación que plantea Pablo Casado. El presidente de los 'populares' aseguró en la convención celebrada este sábado en Valencia que, si gobierna, propondrá recuperar el modelo de financiación que aprobó José María Aznar en el año 2002. Aquel sistema tuvo efectos demoledores en la financiación de las cuentas de la Comunitat ya que fue la más perjudicada.

Según un estudio realizado por la Generalitat de Valencia, Baleares perderá 576 millones si se vuelve a este sistema sobre un presupuesto de 4.726 millones de euros, que el techo de gasto de este ejercicio. Se trata de un 12 por ciento menos de ingresos. El Govern asegura que la cifra puede superar los 600 millones en pérdidas según qué año se tome como referencia.

La evolución del sistema de financiación que se aprobó en el año 2002 fue muy negativa para las islas, ya que fue la comunidad más perjudicada por este sistema. Los datos muestran que en 2002, primer año de vigencia del modelo, Baleares se situaba muy por debajo de los ingresos medios en España, con un índice de 85,54 sobre 100. El modelo evolucionó cada año de forma negativa y en 2008 el índice llegó a caer a 77,39 sobre cien. Eso significa que Balears estaba 22,61 puntos por debajo de la media nacional, cuando el modelo actual sitúa a las islas cerca de la media.

Baleares fue la comunidad más perjudicada y por delante de ella en 2008 estaban la Comunitat Valenciana (84,45 sobre 100), Murcia (89,25) y Madrid (93,13). Las más beneficiadas eran Extremadura (124,48), Castilla y León (119,89) y Cantabria (116,95).

El Govern balear lleva defendiendo una reforma del sistema de financiación desde el año 2014, fecha en la que caducó el modelo actual, pese a que se sigue aplicando. La propuesta de Baleares pasa por intentar que se cumpla el principio de ordinalidad. Ello implica que, si las islas es uno de los territorios donde más se ingresa por la vía de los impuestos ,debe ser también uno de los territorios que más reciba, aunque respetando la solidaridad con otros comunidades con menos recursos tributarios.

Las negociaciones para la reforma del sistema de financiación ni siquiera han comenzado ante las enormes diferencias entre las comunidades autónomas de mismo signo político. Balears coincide en los planteamientos con la Comunitat Valenciana, pero discrepa con Extremadura y Castilla-La Mancha, todas ellas socialistas. Estas comunidades están cerca de la propuesta de Galicia y Castilla y León, gobernadas por el PP. El Gobierno de Mariano Rajoy pidió a las comunidades autónomas que presentaran una propuesta y la de Balears fue una de las más ambiciosas, ya que proponía un sistema casi federal, con la autonomía sobre impuestos como el IVA y el IRPF de los que ahora se gestiona el 50 %.