La Farmacia Gelabert- Oliver, de Alcúdia, donó material. | L.BECERRA

5

Transportar a Senegal un contenedor de casi 30 toneladas repleto de material sanitario. Este es el objetivo de la Asociación Amigos de Buba, una ONG que nació hace ocho años en Palma para ayudar a sobrevivir a Buba, un menor senegalés, de una enfermedad. Su visión humanitaria ha ido más allá en estos últimos años, como la creación de un centro dental y de salud en el país africano para ayudar a personas desfavorecidas.

Estos meses, el equipo trabaja para desplazar a mediados de julio el contenedor. La última recogida de material tuvo lugar a finales del mes pasado en el ambulatorio El Carmen, en Palma, ya cerrado, donde se abastecieron de mesas, camas de hospitalización, accesorios, bancadas y aparatos de oftalmología. Pero todavía buscan llenar de kilos el container.

Diversas entidades y empresas han colaborado en la campaña de recogida de material sanitario para enviar a Senegal, como hoteles, farmacias y las propias instituciones. Asimismo, para costear el transporte del contenedor han contado con la ayuda de diversos socios a nivel nacional.

Madiop Diagne es un senegalés que lleva más de 20 años residiendo en Mallorca. Forma parte de la coordinación de proyectos en Senegal de la Asociación y detalla que el envío del contenedor tardará un mes. «En septiembre, los coordinadores partirán hacia Senegal para distribuir el material. Y en octubre, los médicos y sanitarios visitarán los poblados para tratar a sus ciudadanos», explica. Una de las novedades este año es que Amigos de Buba quiere reforzar los dispositivos que hay en los pueblos. Precisamente, viajan al menos dos veces al año para atender estas necesidades sanitarias.

Las localidades donde llevan a cabo sus misiones son Malicounda, Baghagha, Diamaguene y Louga. «Transportar el contenedor no es fácil. El coste ronda los diez mil euros y muy pocas veces consiguen trasladar algo así repleto de material sanitario.

Madiop Diagne, de Senegal, posa en la entrada del antiguo ambulatorio El Carmen. Allí recogieron material. Foto: L. BECERRA