Casi veinte mil personas han visitado la finca pública de Raixa en el último año. | Lola Olmo

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Entre marzo de 2021 y marzo de 2022, Raixa ha recibido 19.425 visitantes, una cifra que crece por segundo año consecutivo y que hace prever que, antes de finalizar el año, se podrían superar a los datos anteriores a la pandemia. En todo el 2019 esta finca pública de Mallorca recibió 21.956 visitas. El departamento de Medi Ambient i Sostenibilitat del Consell de Mallorca presentó este viernes la primera memoria anual de Raixa, realizada a partir de las encuestas que ha respondido los visitantes. Los datos que arroja permiten vislumbrar un creciente conocimiento de este espacio público entre los mallorquines, y algo menos entre los turistas que visitan Mallorca.

El 67 por ciento de las personas que han visitado Raixa en el último año son mallorquines o residentes en la Isla, seguidos del turismo alemán, que representa un 16 por ciento. Dicho de otro modo, dos de cada tres visitantes son público local. «Son datos muy significativos y que nos alegran, porque indican que la ciudadanía siente como suyo este espacio, lo visita y lo utiliza, y esa es la finalidad de una finca pública», destacó la consellera insular de Sostenibilitat i Medi Ambient, Aurora Ribot, durante la presentación de la memoria anual de Raixa.

El volumen de visitas ha aumentado en los meses de temporada baja y se ha disparado en febrero y marzo de 2022, con 2.403 y 2.783 visitas, respectivamente, cuando lo habitual está entre las 1.000 y 1.500 mensuales. Más de la mitad de las personas que han paseado por este paraje y visitado la possessió y sus jardines lo ha hecho por recomendación de conocidos. El boca a boca es la fuente más importante que ha atraído al público hasta Raixa, con un 50,6 por ciento. Le siguen las redes sociales y los medios de comunicación, con un 23,7 por ciento, mientras que los que han descubierto este lugar por su hotel o guías de viaje apenas representa el 9 por ciento.

Uso público y privado

Entre los usos que se le dan a la finca, que fue adquirida por las administraciones en 2002 en un estado de declive, destacan las actividades realizadas por distintas entidades públicas (46,7 por ciento), entre ellas la Conselleria d'Educació, el Consorci Serra de Tramuntana, la Direcció Insular d'Igualtat, el Institut Mallorquí d'Afers Socials (IMAS) o la conselleria de Salut. Se trata sobre todo de cursos, formaciones y actos culturales, y especialmente, las actividades culturales, familiares y ambientales propias del Consell, que quiere convertir la finca «en un referente en educación ambiental». Pero también la iniciativa privada solicita hacer uso de las distintas salas y espacios de Raixa con frecuencia: empresas privadas y colegios oficiales han generado el 53,3 por ciento de las actividades celebradas entre marzo de 2021 y marzo de 2022 en sus salas y exteriores.

La memoria anual de Raixa incluye los resultados de una encuesta de satisfacción tras la visita. Un 80,7 por ciento otorga la máxima puntuación al centro de interpretación de la Serra de Tramuntana, instalado en las casas señoriales de Raixa; a los contenidos audiovisuales que explican el legado y la vida actual en las zonas rurales de estas montañas, y al mantenimiento de jardines y espacios exteriores. Entre las críticas, destacan el mal estado del camino de acceso y la falta de señalización, «dos mejoras en las que ya estamos trabajando; ahora arreglamos el firme del camino y se intervendrá después de instalar un alcantarillado para el futuro refugio», señaló la directora insular de Medi Ambient, Inmaculada Férriz.

Entre los proyectos más inmediatos que Medi Ambient i Sostenibilitat - departamento que gestiona la finca - prevé impulsar, están la construcción de la futura Escola de Margers y un refugio en las edificaciones conocidas como las cases de l'amo; la recuperación del olivar de la finca con las variedades incluidas en la Denominación de Origen Oli de Mallorca; y la plantación de naranjos para reproducir el jardí dels tarongers, un bosque de naranjos altos y espesos al que hacen referencia los archivos históricos que hablan de Raixa, la joya del Cardenal Despuig.