Ángel Hoyos (Cs), Estefanía Gonzalvo (PP) y Llorenç Suau (PI), ayer, tras la firma de la moción.  | Michel's

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Vuelco político en Andratx. Estefanía Gonzalvo, portavoz del PP y candidata más votada en las elecciones de 2019, se convertirá en la nueva alcaldesa del municipio el próximo 5 de julio, tras un pleno que le permitirá recoger el bastón de mando con los apoyos de Cs y del PI. El acuerdo entre las tres formaciones para cerrar este nuevo pacto se presentó ayer al mediodía en un hotel del Port d’Andratx ante la sorpresa del PSOE, que pierde de esta forma la alcaldía apenas un año después de haber accedido a ella.   

La «malas formas» de Mir, pero especialmente su «falta de gestión» son los motivos en los que se apoyan los regionalistas para un cambio de bando que, según explicaba ayer su portavoz, Llorenç Suau, venían advirtiendo «desde hacía meses».   

Suau habló con claridad sobre las razones por las que el PI ha roto un pacto que sí permitió ser alcaldesa durante la presente legislatura a Katia Rouarch. Para el que fuera primer edil con el PP en 2011, el todavía alcalde «no se ha preocupado» por mantener el pacto en un «buen estado de salud», y reprocha a su hasta ahora socio algunas acciones que han dinamitado a su parecer unas relaciones que fueron buenas en la primera mitad de la legislatura.   

Se refiere Llorenç Suau al convenio de la Policía Local, negociado por tres ediles de PSOE, Més y el PI, y que fue rechazado in extremis por Mir «para sorpresa de su propia regidora», según el portavoz de los regionalistas, pese a tratarse «de un asunto capital para el municipio».   

Dos defectos incapacitan a Toni Mir, en opinión de Suau, para continuar siendo alcalde de Andratx hasta el próximo paso por las urnas: la ausencia en la toma de decisiones y su «cabezonería». «Por lo demás es buen chico y le hemos mantenido máxima lealtad», subrayaba el portavoz del PI en el transcurso de una rueda de prensa convocada casi de urgencia para formalizar el acuerdo entre populares, naranjas y regionalistas. El pacto sellado ayer mismo ante las cámaras mantiene para el PI las mismas áreas de responsabilidad que tenía hasta la fecha, mientras el PP asume la mayoría de regidurías y Ciudadanos se queda con Urbanismo y algunas otras responsabilidades.

Dice Llorenç Suau que el proceso de ruptura ha resultado «muy duro», y sostiene que desde el PI se intentó «todo» para reconducir la situación, incluyendo tres reuniones con las directivas insulares de las formaciones del pacto, que no han servido «nunca» para que los socialistas de Andratx hicieran autocrítica.   

Con el cambio de gobierno,   Gonzalvo se convertirá en la cuarta persona que coge el bastón de mando durante la presente legislatura, tras Katia Rouarch (PI), Joan Manera (Més) y el ahora defenestrado Toni Mir (PSOE).

El apunte

Los socialistas hablan de «deslealtad» del PIpero no la ven extrapolable a otros municipios

El PSOE no va a abrir un frente con los regionalistas del PI por su inesperado giro de las últimas horas. Desde la directiva insular muestran su «sorpresa» y una enorme decepción con lo ocurrido a partir de la reprobación de la pasada semana, pero dejan igualmente claro que el contexto de ese enfado no va más allá del municipio. El secretario general de los socialistas andritxols, Toni Bordoy, cree que el cambio político se ha venido fraguando desde hace ya tiempo, porque una moción de censura «no se cierra de la noche a la mañana». Por su parte, la Secretaria de Organización de los socialistas de Mallorca, Antònia Sastre, habla de «deslealtad absoluta» del PI, y pone el acento en el hecho de que la moción se haya presentado poco antes de la aprobación de las NNSS. En su opinión, las formas de Mir no sirven para justificar la ruptura del pacto ya que «en el pleno de Andratx son las habituales».