El detenido, custodiado por dos agentes de la Policía Nacional, abandona el hotel de Passeig Mallorca en el que se hospedaba. | Redacción Sucesos

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Un corpulento turista noruego emuló el jueves pasado a Michael Douglas en la película Un día de furia. El hombre, embutido en una camisa de color salmón con las mangas arremangadas, se encontraba hospedado en un hotel de Passeig Mallorca cuando discutió con su mujer por causas que se desconocen y empezó a destrozar el mobiliario de la habitación del establecimiento. Un cliente que estaba alojado en la habitación contigua escuchó golpes y se asustó. El testigo vio cómo el turista noruego arrojaba objetos por la terraza del hotel y alertó de inmediato a la Policía Nacional. Eran las tres y media de la tarde.

Tres patrullas se movilizaron enseguida y se desplazaron hasta el hotel. Los agentes se entrevistaron con los huéspedes, que les explicaron que el hombre estaba fuera de sí. En su arrebato intentó saltar del balcón de su habitación a otro, pero otro cliente consiguió inmovilizarlo hasta la llegada de los policías. El turista se encontraba discutiendo con un grupo de personas en el pasillo del hotel tras haber causado daños en el mobiliario valorados en más de 7.000 euros, según fuentes cercanas al caso.

Nudillos ensangrentados

Los policías se llevaron al individuo detenido. El turista salió del    establecimiento tranquilo, sujetando una toalla blanca con la mano derecha, y los nudillos ensangrentados. Había destrozado una cristalera a puñetazos. Fue una tarde de furia en un conocido hotel de Passeig Mallorca.