Santandreu con dos platos de casquería. | Lydia E. Larrey

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La casquería es uno de esos alimentos que puede reunir tantos partidarios como personas que se revuelven solo con oír la palabra sesos, manitas, hígado o pulmón. Para los primeros, hasta el día 25 de octubre el restaurante S’Arcoiris (Muro) celebra la Semana Gastronómica de la Casquería, un verdadero festín en torno a los despojos que celebra el restaurante familiar desde el año 2009.

En esta edición se ofrecen al comensal más de una docena de especialidades que van desde la tradicional lengua con alcaparras a platos más creativos como el canelón de sangre con bechamel de setas o las brochetas de oreja, orejón, jamón y esclatasangs.

Pep Santandreu, al frente de este negocio familiar en la sala y en la cocina, descubre estos días que hay mucho más allá del frit de matances o el de asadura cuando sirve el frit de riñones de conejo con girgoles, el de crestas de gallina con esclatasangs y el de higadillos y corazones de pollo con picornells, todos jugosos y muy bien condimentados. Sorprendentemente fresca y ligera es la lengua de ternera en carpaccio, que bien sirve de prolegómeno a los guisos como las manitas con caracoles o la carota (oreja y morro) de cerdo, cuya salsa es inevitable apurar con barquitos de pan.