Camí des Barranc. | Emilio Alonso

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Iniciamos nuestro recorrido junto a las magníficas Cases de Son Marroig, entre los kilómetros 66 y 65, de la carretera Valldemossa-Deiá. Dejando las casas a nuestra derecha, saltamos la barrera inicio del viejo camino que baja a Sa Foradada.

Duración Unas 3h.20’ de caminar efectivo.

Dificultad Mediana. Problemas de orientación en algún punto. Y dos engorrosas rejillas que hay que salvar.

Equipo El normal de media montaña, con prendas para el frío y la lluvia.

Agua No la hay en toda la ruta. Como no sea que los torrentes que atravesaremos, lleven agua.

Ayuda En el mapa de AlpinaMallorca. Tramuntana Central, figura la zona que vamos a recorrer. Pero no está indicado el camino, hasta poco antes de Miramar.

A los 04’, cuando el camino hace una curva a la derecha, si fuéramos recto por los bancales de olivar, podríamos acortar nuestra ruta, pero ya que estamos por aquí, hoy queremos visitar un par de los miradores de s’Arxiduc poco conocidos. Seguimos bajando por el camino y, a los 02’, dejamos a la derecha el Mirador de Son Marroig, desde el que se disfruta de una bonita vista de Sa Foradada. A los 08’, después de dos curvas, cuando a nuestra izquierda llevamos una curiosa pared rocosa, hemos de fijarnos bien en unos arruinados escalones de piedra a nuestra izquierda.

Desde ellos arranca un senderillo entre carrizos que, en 03’, nos subirá a una estrecha cornisa a nuestra izquierda, donde se encuentra el Mirador de sa Trona, con su barandilla medio aplastada, por un antiguo desprendimiento de rocas. Recuperamos el senderillo y seguimos subiendo por él, por un tramo de escalones picados en las rocas, que nos llevan, 04’, al pequeño Mirador de s’Ull (llamado así por s’Arxiduc, porque desde él sólo se ve el agujero de Sa Foradada). Otro tramo de escalones nos sube, por un estrecho torrentillo, hasta unos bancales. Subimos (Norte) al primero de ellos con una rejilla a nuestra izquierda. Paralelos a la rejilla, hacia la derecha, subimos a un nuevo bancal donde ya hay olivos. Ahora llaneamos hacia el Este, con el pequeño torrente por el que habíamos transitado, a nuestra derecha. Y a los 15’ (desde el Mirador de s’Ull) atravesamos a la derecha el torrentillo, por un puentecillo y una barrera de rejilla caída.

Avanzamos Suroeste llaneando por el bancal. En 02’ atravesamos una rejilla y una pared medianera. Y, en 03’ más, ¡ojo! hemos de ganar un poco de altura en diagonal izquierda (pusimos un hito, pero quien sabe lo que durará). Ahora prácticamente no hemos de ganar ni perder altura, y hemos de esforzarnos en dar (Suroeste y en unos 06’) con un tramo del viejo Camí des Barranc, con muro de sostenimiento a ambos lados.

El viejo camino enseguida se pierde bastante. Hemos de ir bajando suavemente a la izquierda (Sureste) a tramos incluso llaneando, intentando seguir los restos del viejo camino (pusimos algún hito) y, en todo caso, en dirección a los pies de los acantilados que tenemos enfrente, en el rincón por el que se despeña el Torrent de Son Rul·lan o Son Marroig. En unos 10’/12’ ya veremos, abajo a la derecha, en el lecho del torrente, toda una serie de grandes pinos caídos. Bajamos hasta ellos y los bordeamos dejándolos a la derecha. En 02’ llegamos a un pequeño portell cerrado (pero es fácil de destrabar el alambre que lo cierra, dejándolo luego como estaba).

Mirador de s’Ull.

Enseguida (01’) bajo un gran pino que ha caído sobre él no hace mucho, daremos con el hermoso puentecillo que permitía cruzar el torrente. Al otro lado del torrente, ya damos con tramos del viejo camino muy bien conservados. Al inicio suben mediante un par de lazadas, y luego, en general, llanean al Suroeste. En unos 15’ llegamos a un moderno chalé, y lo bordeamos dejándolo a la izquierda.

En el mismo, por un portillo de madera que suele estar abierto, podríamos subir (06’), siempre con tendencia a la derecha, hasta el magnífico Mirador des Pins des Barranc (en realidad son dos miradores, uno semicircular y otro cuadrado). Pero atención, porque se trata de una propiedad privada, para pasar por la cual hay que pedir amablemente permiso. Retomamos el camino, ahora senderillo, que enseguida se pierde entre innumerables lletreres. Hemos de bajar a la derecha (Noreste) siguiendo algún hito, hasta dar (10’) con un portell sin barrera, escondido entre carrizos hacia nuestra izquierda (hito a su derecha). Desde el mismo vamos Sur, por tramos del viejo camino invadidos aún de lletreres.

En 03’ pasamos bajo un enorme pino caído. Y muy pronto, 04’, atravesamos el Barranc de Son Gallard, al otro lado del cual, recuperamos de nuevo tramos del camino bien conservados. En 06’ pasamos junto a un letrero que pone ‘Privado’. Y en 03’ junto a otro idéntico, justo donde, hacia la derecha, un desvío nos llevará al Mirador des Barranca (05’). Regresamos al camino principal (05’) y por él llegamos (04’) a una barrera bien cerrada y una alta rejilla difícil de salvar. En mi opinión, en ninguno de los caminos que construyó el Archiduque, con la intención de que todo el mundo pudiera disfrutar de ellos, deberían encontrarse obstáculos de paso, pero así están las cosas.

Mirador de sa Ferradura.

Nosotros salvamos la rejilla por la derecha de la barrera, donde está pegada a una roca. Y si no quieres caldo, taza y media, en 03’ topamos con otra rejilla al otro lado de un torrentillo, que se puede salvar, con alguna contorsión, por la derecha de un olivo, ayudándonos con sus ramas. Salimos a unos terrenos de cultivo y vamos todo a la derecha, hacia el mar, hasta el Mirador de sa Ferradura (04’). Desde el mismo vamos Suroeste, subiendo suavemente por un ancho camino, y salvando otra rejilla por el lado del mar.

En 04’ llegamos al Mirador des Guix o des Llac. En dirección Sur, pegados a los pies de las rocas de nuestra izquierda, alcanzamos (05’) las Coves de Ponent, donde hallamos un bajorrelieve del Beat Ramon Llull y unos escalones artificiales, todo ello obra del Archiduque. Sobrepasadas las cuevas, en unos 03’ damos con un cruce de senderos. Subiendo por la izquierda iríamos a los Pontets de la Font Coberta, pero hoy seguimos recto. En 03’ bajamos un poco por la derecha (hito) hasta una sitja, junto a un camino por el que subimos de frente. En 08’ más, dejamos a la izquierda, algo tapado por la maleza, el Pedris des Creuer. Y en otros 03’ desembocamos en otro camino, por el que subimos a la izquierda.

En un nuevo cruce (02’) vamos por la derecha, y ya estamos en el Berenador de sa Capelleta del Beat Ramon Llull (la arruinada Capelleta está a unos metros más al Norte, pasando sobre un espectacular puente). Desde el Berenador subimos Sur por unos escalones, hasta desembocar en el camino que habíamos llevado antes, y por el que vamos a la derecha. En 05’ pasamos por los Pedrissos de sa Font de s’Ermitanet. El camino, después, va muy colgado sobre el vacío y es muy estrecho, así que mucha precaución. A los 09’ llegamos al Mirador des Niu des Corb o, también llamado por la gente, des Pi, desde el cual hay una vista magnífica, sobre las Cases de s’Estaca. Seguimos por el camino, ahora ya ancho y seguro, y, por unas escaleras en muy mal estado, llegamos (07’) a la carretera Valldemosa-Deiá, donde a la izquierda tenemos el hotel El Encinar, la antigua Hospederia de Ca Madò Pilla, que s’Arxiduc construyó adaptando la vieja Ca Na Matgina. Y aquí termina nuestra ruta de hoy.

Anotación: La información ha podido quedar desactualizada. Ante posibles dudas, puede contactar con el Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat).